miércoles, 15 de junio de 2011

Nada personal... Lo siento ja! ^^

Otra más (porque la cosa es subir entradas ya jajaja) debido a que es un curso express y voy contrareloj. Ahora les dejare una historia pequeñísima que escribi hace algunas semanas atras para mi otro blog (quizás algunos ya la vieron, en fin) Aquí la subiré completita... ¡Se los aseguro! 

La historia que les presentare a continuación salio a raiz de la canción Just the way you are de Bruno Mars. Me inspire bastante y este es el resultado (ojalá les agrade).

 When I see your face

Estoy parada justo en mi habitación, delante del espejo. Nada de lo que veo me gusta. Y sé muy bien que a nadie también.
Mis ojos son muy grandes, y separados en realidad. Mis labios no combinan con la estructura de mi rostro ¿qué decir de mi nariz? Parece sacada de un dibujo animado. Mis caderas son pequeñas, el trasero desapareció. Mi busto sólo es un bulto que cubre mi delantera. El cabello que sale de mi cabeza es un enjambre de rebeldía... Lo odio.
— ¿Qué te pasa? —pregunta Iker sentado desde la orilla de mi cama.
Iker es mi mejor amigo. Siempre lo ha sido. Nosotros nos conocimos cuando un patán se burlo de mí y él me defendió como todo un caballero. Desde ese momento me he sentido más feliz por su compañía, pero se que algo me falta, ese algo que me complementaria y por fin lograría ser feliz REALMENTE.
Sé que él me conoce. Él sabe como soy. Tengo que desahogarme con alguien. Iker es el indicado.
—No soy feliz —dejo salir las palabras. Iker se inclina hacia delante en mi cama. Los resortes rechinan por su peso, pero el ruido es lo menos que me importa.
— ¿Qué dices? —él me mira desconcertado, aun no está muy convencido de que he sido capaz de revelar aquello.
—Ya lo dije, no me hagas volver a repetirlo. Es doloroso.
Iker tira las revistas que yacen a su costado derecho, luego con su mano izquierda me indica que me siente junto a él. Yo niego con la cabeza a su petición, no puedo acercarme a él. La cama es el último lugar al que me acercaría ahora. Pero para Iker un NO... No es una respuesta válida, así que se levanta y camina hacia mí.
Él toma mi mano y me arrastra junto a sus pies. Yo lucho por escapar, sin embargo sé que es inútil, pues Iker me gana en fuerza.
— ¡Suéltame! —le imploro. Sé que es saliva en vano.
—Tenemos que hablar. Lo necesitas.
—De acuerdo —accedo a su petición. Ahora sé que puedo confiar en él.


Iker

No sé que está mal con Barbará ¿por qué dice esas cosas? Ella sabe que me lastima.
Como puedo la traigo a rastras junto a mí para poder platicar. Necesito saber que está mal. Quiero saber por qué no es feliz si me tiene a mí. Me tiene a mí, pero creo que ella no lo valora del todo.
—Dímelo —suelto las palabras.
Barbará se jala la blusa hasta más abajo de lo que le permite su elástico. Luego muerde su labio inferior y truena sus dedos, creo que ella está lista para hablar.
—No quiero vivir —presiona sus manos en su cabeza y una lagrima resbala por su mejilla. Ella se la limpia con la parte interna de su palma y después coloca sus manos en los bolsillos de su pantalón.
— ¿Por qué? —solamente digo.
Las palabras lastiman muy adentro. Cavan profundo haciendo un corte irregular justo en mi corazón. Mi corazón esta deshecho.
— ¿Qué no me ves? —claro que la veo. Ella no pasa desapercibida ante mis ojos. Barbará es hermosa.
—Si, te veo —respondo tomando sus manos desde donde las tiene escondidas.
Acerco mi rostro hasta donde se me es permitido. No quiero asustarla. Una confesión se acerca, sin embargo estoy preparado al rechazo.
When I see your face there's not a thing that I would change cause you're amazing... Just the way you are.
— ¡Eso es mentira! —grita y suelta mi agarre.
Ella se levanta de prisa de la cama y se acerca de nuevo al espejo. Su reflejo, digno reflejo de lo que ella es. Barbará se aleja de él, agacha su cabeza y golpea con fuerza el espejo destruyéndolo, haciendo un corte en su muñeca. Yo la miro encolerizado.
¿Por qué ha hecho eso?
Barbará entonces sólo produce lágrimas que salen de sus ojos tristes y mira la sangre que brota de su brazo izquierdo. Ella se tira vencida al suelo y yo me lanzo a alcanzarla.

Barbará
¿Qué he hecho?
Miró la sangre brotar. Estoy hipnotizada. Es roja y se que si la pruebo sabrá a metal. Hierro, dice mi mente.
Iker me toma entre sus brazos y deja sobre la cama. Ahora la colcha estará sucia por mí. Hago una mueca por el disgusto y cierro mis ojos.
— ¿Por qué lo hiciste? —susurra Iker en mi oído derecho. Yo sólo me hago bolita sobre la cama. No quiero oír sus reclamos.
Iker se levanta y va hacia mi baño. Abre el espejo que se encuentra sobre el lavabo y saca unas vendas, alcohol y unos algodones para limpiar. Se tira en el piso, aun lado de mí y abre el alcohol. El aroma penetra en mi nariz, me reconforta.
—No me agrada lo que veo en el —aclaro sin mirar sus ojos.
— ¿Y qué es lo que ves? —pregunta sin ninguna intención de lastimarme.
Iker comienza a limpiar el corte con un algodón bañado en alcohol. Arde, pero lo soporto. Se que fue mi culpa.
—Pienso que así como soy… Nadie me querrá —le susurro despacio, luego me suelto a llorar.
Él comienza a enrollar muy despacio la venda sobre mi muñeca. Iker es perfecto. Sin embargo yo se que sólo seremos amigos. Mejores amigos.
— ¡Eso es mentira! —Iker me grita, repitiendo cada una de mis palabras— Tu eres increíble Barbará, no te menosprecies.
Él termina de curarme.
Si tan sólo alguien como tú me quisiera…
Pero soy una perdedora. Nunca nadie me querrá… Mucho menos él.


Iker
Tengo la intención de abrazarla. Es el momento, yo lo sé.
Cuantos pensamientos revolotean y yo…
— Barbará —las palabras se terminan.
Me inclino un poco más, necesito reducir el espacio que nos separa. Ella al fin me mira a los ojos. Me arrodillo y toco con mi mano derecha su mejilla, se siente muy suave al tacto. Ella me sonríe. Barbará es perfecta.
—Iker… Yo lo siento —confiesa. Yo la perdono con un asentamiento de cabeza.
—No es necesario que lo menciones, sólo fue un accidente ¿de acuerdo? —aclaro.
—Aun así —menciona— No estuvo bien… Soy una tonta.
Barbará golpea con su palma sana a su frente. No me gusta que se haga daño. Creo que es suficiente. Ella necesita saber lo que esta sucediendo en mi mente y en mi corazón.
—Debo confesarte algo… —comienzo a decirle, pero ella me interrumpe sentándose en la cama y rompiendo la conexión de nuestra mirada.
— ¿Qué? —sólo pregunta, sin embargo yo me acobardo.
—Nada, olvídalo. Sólo recuerda que no te sientas menos. Eres perfecta tal y como eres— Respondo sintiéndome el idiota mas grande del mundo.
¿Por qué no pude hacerlo?
Entonces la puerta de la entrada suena… La madre de Barbará ha llegado temprano. Ahora necesitamos un pretexto para cubrir lo que sucedió con su muñeca. Yo la salvare, de nuevo.
La madre de Barbará nos cree. Ella piensa que su hija se quemo planchándome una camisa.
¡Que ingenua!
Barbará no sabe planchar. Quizás eso hace más creíble todo. Una amiga ayuda a un amigo, tal como yo lo hago. Y es hora de irme a casa. Mi madre me espera para la cena.
Pero antes de irme una idea fugaz cruza por mi mente. Creo haber pensado algo increíble. Ahora se que ella muy pronto lo sabrá.
Esta noche, pienso.
—Deja tu ventana abierta esta noche. —le susurro al oído muy despacio antes de marcharme.

Barbará
Estoy impaciente y no se por qué. Nunca antes lo he estado cuando Iker viene a casa. Es como otra tarde, lo sé. Simplemente unas cuantas horas después y con mis padres en ella.
Oigo un ruido y se que es él. Puedo sentirlo.
— ¿Puedo pasar? —se delata con su voz.
—Claro —le respondo.
—Sólo he venido por qué simplemente no me puedo callar más… Te amo Barbará —me revela y por una chispa de mi asombro hace que él se acerque y me bese.
Sus labios tocan mis labios, sus manos toman mis manos y nuestra mirada hace conexión. Después él me dirige hacia él sillón que se encuentra en mi habitación. Yo aun no puedo comprenderlo.
—He estado tratando de decirte esto toda la tarde, pero no tuve el valor… Perdóname —menciona y yo sólo coloco un dedo sobre los labios que me besaron.
—No hagas esto solo por que te confesé que soy infeliz. No soportaría que me mintieras sólo para que no sufra —de nuevos las lagrimas acompañan a mi mirada.
— ¿Acaso me crees capaz de alguna bajeza como esa?— Aclara. Y Claro que no. Él vale mucho, simplemente no comprendo por que me eligió a mí. Existiendo mujeres hermosas ¿Por qué Iker piensa que me ama a mi?
— ¿Por qué yo? —agrego con melancolía. Sólo quiero oír la respuesta.
—Te repetiré lo mismo que te dije en la tarde hasta que me canse: When I see your face there's not a thing that I would change cause you're amazing... Just the way you are. Por eso te amo. Tu eres grandiosa Barbará. Yo nunca te cambiaria por otra persona. Soy feliz a tu lado.
—Yo también Iker. Pensé que necesitaba algo más, pero ahora que me doy cuenta… Tú eres ese algo que me complementa. Y creo que… Yo también te amo.
Otro beso se resbala y se que ahora soy feliz. Soy feliz REALMENTE.


Fin<3


1 comentario:

El universo se expande con las palabras... Si gustas, deja unas por aquí. Yo realmente lo apreciaría. Gracias.