lunes, 7 de mayo de 2012

Solo es un juego (reeditado)

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Un ¡bang! se escucha como música dispersa en mi mente. Sé que he sido yo el que lo hizo, el que tiene las manos manchadas de sangre; de su sangre. Por fin acabé con la tortura de mi mente. La de esa estúpida vocecita que repetía continuamente que no me era fiel, que sus palabras estaban cubiertas con una muy fina tela de mentiras. Mentira tras mentira que me hizo comenzar a seguirla. Y ahora, en esta mañana que me levanté, nunca pensé que las cosas terminarían así. Los hechos quizás no sucedieron de la manera correcta. Y aquí, en el sitio donde mis ideas se esfuman, por fin me he dado cuenta de mi error.

Lo repito dentro de mi mente, pero nada se procesa. El recuerdo sigue ahí, latente y destructivo, como siempre. Quiero despojarme de su olor, de su voz, de sus palabras amorosas e hirientes por igual, que en vez de tejer un camino sencillo a mi corazón, decidieron arrancarlo de tajo.

Y aquí sigo, torturándome ¿Acaso no tengo ya demasiados problemas? Ella sólo fue un terrible error. Pero aun así, su imagen llega y perturba mis sueños. Se cuela hasta el más recóndito lugar, hurga y desgarra. Hunde sus afiladas y perversas uñas en mi mente. Me hace sucumbir, luego me baja del pedestal y me hunde, sí, me sumerge en su mundo. Su dichoso mundo...

El color inunda, da una sensación extraña. La paz emerge lentamente y nadie es exactamente como debería ser. Yo absorbo ese encanto que ella emana. Inhalo despacio. Espero tranquilo. Ella tiene que quedarse prendada en mi piel. Su aroma.

De vuelta a la realidad. Zoe me había fallado. Lo sabía. Ahora tenía que olvidarme de su recuerdo ¿Pero cómo? Su suave piel, sus carnosos labios y ojos tristes. ¿Cómo lo haría? Nada era imposible. Existen mil formas de olvidar, pero yo nunca me había enamorado. Mala fue la hora de cruzarse en mi camino —pienso.

Y que forma más estúpida de descargar toda mi ira: golpear el tronco de un árbol. El dolor fue así de fácil y seguro. Mi muñeca está desgastada. Necesito un médico... ¿Pero esto vale la pena? Un grito. Yo grito. Mi furia está resurgiendo y no hay nada más que hacer.


Siguiente paso del plan: Uno de mis pies se encuentra suspendido, y a la altura en la que estoy, es mucho más probable que muera. Aún no he tomado el valor suficiente para hacerlo, pero sé que de una u otra forma acabaré con esto. Primero me soltaré y trataré de imitar inútilmente a las aves. Estiraré mis brazos hacia ambos lados, y aletearé, aletearé como si mi vida dependiera de ello. Y es estúpido pensar así, pues lo será. Un paso: eso lo que necesito para acabar con los problemas.

— ¡Adelante! —grito.

El movimiento de mis acciones me tambalea un poco. Entonces una gota de sudor resbala desde mi frente y rueda por mi rostro hasta alojarse en mi ojo derecho. Arde como el demonio. Demasiada sal alojada en mi organismo ¡genial! Y ahora que lo recuerdo, mi médico me dijo que la dejara, pero por supuesto, yo nunca lo hice. Ahora él nunca entenderá que la verdadera razón de mi muerte no será la comida con exceso de sal ¡estúpido! Existen asuntos más importantes que la salud física.

La respuesta surge como la llama de una vela, tranquila y cautelosa. La salud mental, la cual puede a llegar a ser tan perturbadora que quizás más de uno llegó a ignorarla. Vengadora silenciosa. Un momento, eso es todo lo que necesita. No cierres tus ojos, aunque sea sólo un juego. El más peligroso de los juegos. Entonces, es así como una vocecita comienza a llamarme... ¿Es Zoe?

—Sígueme, Nicolás. —dice una voz bastante similar a la de ella, dulce y encantadora. Tan tierna, que si cierras tus ojos, es como un susurro delicado, perfecto para dormir a un niño. Mi corazón da un vuelco y obedezco, sin poner ninguna objeción. Ella ha regresado. Ha regresado por mí ¿acaso merezco su perdón?

Delante de mis ojos hay una mujer. La más bella mujer: una joven alta, de cuerpo bronceado; cabello largo y lacio, rojizo, como llamas ardiendo que ondean con el viento; su boca no es tan proporcionada, pues su labio superior le gana al inferior, bien diría yo que parece la boca de un pez, como cuando frunces los labios y quieres causar el efecto; sus pómulos sobresalen y hacen juego con su rostro en forma de corazón; su nariz es de una fina línea, pequeña y delicada; sus ojos, de un intenso color verde musgo me miran expectantes. Su frente es amplia hasta el alcance de cuatro dedos, y al final, sus cejas acaban bien delineadas encima de sus ojos. Me mira pensativa. Quiere decirme algo más, pero sólo mueve sus manos para que la siga.

— ¿Eres tú, Zoe? —digo.

La duda me embarga. Quiero respuestas, pero de todas formas sé que la seguiré. Trataré de olvidar el dolor y comenzaré a vivir esta ilusión ¿Qué más queda? No hay respuesta.

Unas rocas comienzan a caer. El acantilado por donde he decido terminar con mi vida está por derrumbarse, o al menos la esquina donde me encuentro parado. ¡Bien hecho, mi buena fortuna! Entonces no será necesario dejarme caer, porque hasta este sitio reniega de mi presencia.

—El tiempo decidirá. No te vayas sin mí, Zoe. —menciono a la soledad que me atrapa.

Cinco minutos necesité (y desperdicié) en mi intento. Unas sirenas se oyen por fin a lo lejos... ¡Debo hacerlo! No puedo permitir que me atrapen vivo. Y sin más contratiempos, me lanzo al vació que yace ante mis ojos. La libertad de ver como todos los problemas se resuelven con una decisión. MI decisión. Tic-tac... ¿Qué sucederá ahora?

— ¿Qué es esa bella luz que toca mis ojos? —repito a un fondo blanco que aparece mágicamente frente a mí.

—Esa bella luz como dices...—comienza a decir una mujer con suma cautela— Soy yo, Zoe. Y me alegra que hayas llegado hasta mí.

—Zoe. —Susurro despacio y con el terror carcomiendo mis entrañas.

Trato de correr, pero es inútil. Ahora estoy muerto, y esto, ya no es un juego. Ella está verdaderamente aquí, esperándome. El castigo de ver como la realidad supera a la ficción. No es una imagen, es ella, mi verdugo. Mi delito tendrá muy pronto el castigo que merece. Y yo, al final terminaré pagando por toda la eternidad... Por qué cuando uno cae en el juego, ya no hay vuelta atrás. 

XXXX





Y tras una larga espera... El cuento que tanto les prometí, al fin llego jajaja :)
Ojalá les parezca interesante o entretenido. Cualquier opinión siempre es bien aceptada.


Buon pomeriggio e felice settimana!

1 comentario:

  1. WOW! me encanta como escribis! que bueno que te dedicas a la literatura, tenes muchisimo talento.. te descubri por casualidad, y me facino tu blog! me gustaria que pasaras por el mio, soy algo nueva, pero me gustaria conocer tu opinion.. muchisima suerte!

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El universo se expande con las palabras... Si gustas, deja unas por aquí. Yo realmente lo apreciaría. Gracias.