viernes, 31 de enero de 2014

La literatura y sus utilidades hoy en día

Foto del diario | via Facebook

El déjà vu se siente cerca cada que alguien hace la pregunta del millón sobre la carrera en la que se ubican los estudiantes de letras: ¿qué es eso? ¿En qué pueden trabajar? Ellos mecánicamente y en respuesta, tienden a relatar lo que ellos suponen, según sus palabras: como algo que sirve para mejorar intelectualmente, que es necesario y quizás puede ayudar con el modo de ver el mundo. Esto y más se puede aplicar a tal termino, pero el tema no acaba con esas sencillas preguntas que asaltan a más de uno.

Al entender de esa gente que pregunta, al finalizar la dichosa carrera, solo servirán para ejercer como maestros, si es que al final se desempeñan correctamente en ese rol. No todos nacen para enseñar, aunque te lo repitan hasta el cansancio, esa es una de tantas opciones a las que se tiene acceso.

Sin embargo la mayoría de las personas suelen desconocer mucho de lo que los rodea, quizás porque prefieren ignorar aquello que se les complica, pero ahora surge la duda ¿de dónde creen que sale la clase de literatura o en otros casos, la de español? Ese tipo de cosas existen, aunque lo duden por años. Pero también vale porque otro tipo de carreras se saturan por estar de moda como: diseño grafico, algún tipo de ingeniería, mercadotecnia o las inolvidables administración y derecho (con alumnos para regalar), entre otras.

Por eso también se tiene la duda o mejor dicho, se llega al cansancio, cuando la pregunta a eso no tiene lógica alguna. Sí, la carrera es para leer, leemos mucho, grandes cantidades de libros, de novelas, de cuentos, poemas de a montón, con español antiguo que parece inglés o de niños de primaria. En algunos semestres se intercala una materia con nuevo idioma y que los estudiantes transforman en matemáticas. Los análisis lo valen, y las calificaciones y el horror de casi reprobar, también.

Quizá la carrera no salve vidas  ̶ aunque salva ojos gracias a la ortografía̶, pero ciertas personas le toman pasión. Así que no es ciencia, es una pasión, más bien, es el arte de transformar. Aquí se transforman las palabras para que tomen un significado, tal vez creativo, supongamos que algo mediocre, pero es arte y nadie lo puede negar.

La literatura es como una expresión humana. Son letras que uniéndolas correctamente forman un texto que al finalizar se da a conocer a otros. Pero también todo depende, ya que algunos consideran también el estudio de diarios o cartas, pero eso en mi opinión, no lo considero como literatura “real”, pues su escritura no se pensó en ser revelada. Además de que son cosas personales que a nadie interesan, mejor nos quedamos con Facebook o Twitter de hoy en día para destapar mensajes secretos.

Y sí de significados hablamos, hasta la llegada de Aristóteles la literatura tuvo un significado más real y que fue incluido en su Poética, aunque aquí solo se buscaba el significado del arte de la escritura. Y si vamos más allá y se quiere tener un estudio más profundo, partimos del origen etimológico y la misma palabra se construye por littera derivada del latín, que puede traducirse como “lo escrito”.  Algunos de los estudiosos que dan su opinión al respecto sobre literatura también son: Roman Jakobson y Tzvetan Todorov, por mencionar algunos.

Uno de los puntos que no debemos olvidar es que la literatura misma no sirve para enseñar a la gente, no es un manual del comportamiento humano como lo suelen tachar, aquí se exponen desde los mejores pensamientos hasta los más bajos instintos. Es un desahogo para algunos ¿quién siente realmente que puede sacar algo bueno de un libro donde hablen de matar? Ese sería un error muy desastroso.

En la literatura se expresan ideas y pensamientos dependiendo de la época donde se desarrollen. Existen como temas: la guerra, la opresión, maltrato a la mujer, maltrato a los indígenas, o la pobreza, que abarca a millones de personas. Convierte ese contexto en un escrito, la libertad de hacerlo es mejor a callar lo que se siente. Sin embargo eso no les traerá nada bueno a otros, porque es un pensamiento, no algo colectivo donde todos opinen lo mismo.

Pero hoy en día eso se toma como su única función si a todo le sumamos “la nueva literatura”, aquella que tiene por clientes a personas con baja autoestima que compran libros de autores que venden textos de autoayuda. Por lo que el dichoso termino se desprende en dos caminos, lo que es literatura “buena” y lo que se considera como “mala”.

La literatura “buena” en este caso no es simplemente la establecida por el canon a lo largo de los años. También puede valer aquella en la que su contenido sea valioso, no algo sin pies ni cabeza, como sucede con la “mala”. Sin embargo no hay que echar abajo todo lo que nos rodea, algo se puede rescatar de entre toda esa montaña que va creciendo día a día.

Todo o nada puede ser literatura, pero hay que excluir a los instructivos, recetarios o revistas en general  ̶ a menos que su contenido sea con relación a algún tema literario ̶  porque no aportan nada importante al ser humano. De eso se salvan los comics o mangas (y con excepciones), porque su manera de contar es diferente, pero al menos tratan de transmitir ideas o pensamientos más apegados a lo que un libro de literatura “mala” o “barata” pretende en sus intentos desesperados de llevar a más clientes a sus filas.

Pero la gente inteligente existe ̶  muy poca ̶  y alguna sabrá distinguir entre la literatura que mejor le convenga. Los libros de autoayuda son buenos, no se niega su propósito, ¿pero en que radicará su éxito? Quizá por sus páginas plagadas de tópicos como parejas empalagosas o con muertes que impactan y sacan lagrimas.

Pero así venden ellos y se reproducen como si fueran una plaga. Uno alcanza el éxito y detrás de ese viene otro con un argumento parecido, quitan o ponen nombres iguales, ciudades por pueblos, en general no aportan mucho y lo peor de todo, la simpleza entre sus páginas es mayor. Su manera de describir no tiene gran impacto, pero a los que solo conocen los dichosos libros, es la última maravilla que va a dar a un altar.

Y podríamos hablar por miles de páginas más, pero no servirá de mucho. La literatura no tiene un significado establecido, todo es sí y no con ella. Puedes tomar cualquier valor y aún así se tomará como correcto, aquí nadie está en un error.

Y en cuanto a su valor o utilidad al mundo, eso dependerá de a quien vaya dirigida la información. Un texto literario como ensayos, artículos o monografías no interesan al público en general, así que las novelas, cuentos y poemas son lo único a ofrecer y por consiguiente, es a lo que se le suele denominar literatura.

Quizá en un futuro  ̶ esperemos que algo próximo ̶  la mentalidad del mexicano o de cualquier otro ciudadano respetable no relacione a la carrera de literatura y sus estudios inmediatamente con drogas, alcohol o medidas para perder el tiempo. Esperemos que en ese futuro lo vean como algo que puede ayudar a mejorar el mundo poco a poco, y que cultivar la mente, es mucho más importante  ̶ e interesante  ̶  que cultivar la guerra.

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